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13 de abril de 2014

...

Recuérdame como alguien 
que amaba las estrellas 
que en tus labios siempre 
nacían.

Como aquel que
entre tus palabras
y silencios amenos
se perdía.

Como alguien
que sabía aliviar 
la oxidación de los sueños:
Dándoles aire boca a boca
estirando también el tiempo.


8 de noviembre de 2013

Me sabes...

Tu me sabes
a café con tamal,
a navidad adelantada;
regalo improvisado
sacado sin pensar de un vitral olvidado;
espontánea,
como llovizna miscelánea
que limpia las
callejuelas sucias 
de mi cara.
Tu me sabes,
me sabes
a tanto y a nada.
Me sabes
a Nochebuena
envuelta en sábanas.

8 de octubre de 2013

Y merecido lo tenemos.

De seguro el lado que vemos de la Luna no es su faz.
Evitando ver los horrores que hay debajo,
se tapó el rostro y nos dio la espalda.
No la culpo.
Yo también prefiero ver las estrellas,
que la cara de los hombres;
éstos que sin serlo,
piensan que lo son.

¿Con qué?


Me haces sentir menos solo,
mas no aspires a más.
No me robes,
no te adueñes de mi,
que con qué me quedo yo,
si tu te vas.

Sólo si quieres.


Y si pudieras quitarme esta máscara
verías el fin del mundo;
el vacío más absoluto,
que si quieres,
te permito llenar.

16 de julio de 2013

6 de mayo de 2013

Astros.


Astros.
Fantasmas.
Alejados.
En la oscuridad.
Como yo. 
Ardiendo a fuego lento
en un profundo averno.

Hastiado, mi reflejo
no me mira directo.
Siempre de espaldas.
Envuelto en llamas.
Sin aparente conclusión,
sin saber dónde comenzó
la chispa inicial que 
deshizo todo lo que creí
ser.

7 de marzo de 2013

No funciona.


No.

No funciona.
Darle aire boca a boca a los recuerdos:
No les devuelve la vida.
Más bien la quita.

4 de marzo de 2013

Los muertos no hablan.

Los muertos no hablan.
No al menos hasta cae la noche.
El insomnio.
Y los quizás y
los "y si"
se clavan en la almohada.

Los ojos rojos
en la penumbra,
hasta que 
de nuevo vuelve el alba
quemando la mirada
con el "qué me importa"
de la salida del sol.

¡De verdad que por una cabeza
pierdes la tuya!
¡O hasta tres!
¡Grande Gardel!

¡Poneme otra!
¡Cantemos hasta el amanecer!

30 de octubre de 2012

Despierto.

Con las ansias rotas de seguir
poso el pie izquierdo sin variar
y se hunde en todo eso
que entre buenos días
intento olvidar.
Cobarde.

Cada día, el izquierdo.
Hasta que el derecho
tiene ganas de despabilarse
y cuando no,
vago sin querer
temblando.

Despierto queriendo no 
dormir.
Duermo queriendo no 
despertar.
Y la línea entre ambas cosas
la marcas tu, que te miro
con los ojos cerrados
(Y si estás cerca:
Con una pizca de sudor y
la pasión entreabierta
desacomodamos el
nido de uno,
que nunca somos dos)
o con los ojos abiertos
también
(Testificándote,
mi sueño entero,
al despierta tararearme
la canción de tu amor...)


25 de octubre de 2012

Lluvia.


Llueve. Ahora llueve.
Purifica
En vano.
Enjuaga el chubasco el maquillaje
mal puesto de avenidas vacías
escurriendo tintes negros.
Afeita la suciedad
de la estirpe,
pero vuelve a brotar.
Otra vez.
Va a dar a quien sabe donde.
Como yo.
Que no sé a donde iré a dar.
Tampoco.

Ser una gota.
Evaporarme.
Flotar algodonoso queriendo sanar
lo que se proyecta debajo o ser nube y
llorarme de nuevo.

Limpia todo.
Menos a mi.
Muerto.
Que no soy nada.
En un ciclo sin fin.
Vacío.




Labios.

Simplemente
entinta mi boca
con sabores que
te tatúen en ella. 

Porque:
No me bastan tres te quiero juntos.
Y no sobran tres besos separados.
Pero y ni con eso bastará,
porque no quiero que se sequen.
Que sean como rocío
y mantengan fresco
nuestro
diluvio.

Es que:
Saben tan bien.
Saben amables
cuando me dibujan
figuras que sólo respiran en ti,
planetas para mi.

Pero no me basta.
No me basta.
Nunca me basta.
Y eso que...


P.d: El retrato es de mi autoría también :).


22 de octubre de 2012

Sin querer mirar más.


Siempre yendo...
y siempre viniendo
entre olas,
como cerrando y abriendo
los ojos rápidamente
sin querer mirar
más.

Mece el mar 
el olvido de quienes
en él naufragaron...
y las lágrimas
del cielo que solloza
las desdichas de un mundo
ya muerto.



20 de octubre de 2012

Toc toc, toc toc.

En mi ausencia,
deja caer los párpados
y apaga el mundo;
tócate el pecho
y siente dos leves golpecillos:
Toc toc.
Dos como uno. Uno mío y otro tuyo
y otro par mío.
Ahí estaré. Siempre.
(Hasta en la noche,
cuando toque necio a tu reino
sin querer salir de ahí jamás)


Toc toc.
Entro con gusto,
pero no me permitas salir tan lejos luego,
que si hallo una vasta floresta
la quiero andar contigo y si me pierdo
(Porque sólo me se el mapa
de tu abdomen de arriba abajo)
quiero que sea a tu lado.

Toc toc.
Entro con gusto,
pero no me dejes ir tan lejos luego,
que si me vuelvo loco
en este laberinto cotidiano
(Si no es que ya mi juicio
quedó enterrado entre tus caderas)
quiero que seamos locos juntos y lanzar
cohetes a la luna para que caigan
pedacitos salados de ella y
comérnoslos como lo hacemos con
nosotros antes de que nazca
otro día entre gotas de sudor.

En mi ausencia,
deja caer los párpados
y apaga el mundo;
tócate el pecho
y siente dos leves golpecillos:
Toc toc.
Y si los escuchas con atención dirán:
Te amo, te amo.



18 de octubre de 2012

Diente de león.

Cuantas ganas de cortar el tallo
o disfrazarme de 
diente de león
que besa el céfiro húmedo,
húmedo como rocío
que no haya otro abrigo
que yo y me precipita
contra el suelo sin dejarme
volar:
Como los besos del mundo
que no me dejan
huir.
¡Qué pesados son!



16 de octubre de 2012

¿Quién? ¡¿Quién?!

Quién entendería que ahora mis ojos
desayunan quimeras, al mis párpados
abrirse, masticar, cerrarse y tragar.

De día y noche
enfermo.

Cada vez pesa más la cruz a cargar.
Porque se agota a gotas mi sangre rota
que agonía solloza sin parar.

Rescátame
del cetrino infierno .

Y riego los augurios que sembré sobre
frías y rojas cenizas con la esperanza
de que un fénix vuelva a nacer.

Porque transido
me desvanezco...

15 de octubre de 2012

Contigo, todo.



Sin ti, nada.
Contigo, todo.
Juntos, el infinito.

No mido tus besos,
(Aunque les presto mucha atención)
los guardo en un balcón 
para que desde lo alto
todos los puedan ver volar;
(Hasta esos que se fueron con don Tiempo 
los mirarán)

No mido tus besos,
siempre vuelven y se repiten
y conocen la inmortalidad.
Y don Tiempo se enoja y don Sol también.
(Pero doña Luna no y nos viste de estrellas)

Eres tan para mi
y yo tan de ti y 
tan de tus besos,
porque sin ti, nada.
Contigo, todo.
Juntos, el infinito.
Y el infinito: Nosotros..

14 de octubre de 2012

De noche.


Hace sol de noche
cuando me besas
y amanezco.

Y cierras los ojos:
El día siendo día
lo hace también...

10 de octubre de 2012

Desvariando.



Desvarío y
sin variar.

No aparece ninguna pausa.
Ni una de esas como pósters amarillos
que siguen pecando al buen gusto
en cantinas de mala muerte o
fotos de recién casados de más

de un matrimonio fracasado::
Pero intactos.
Miradas intactas.
Ojos con brillo imparpadeante.
Segunderos muertos que
no respiran más allá del recuerdo
y se arrastran fuera de sus tumbas
hasta en la más gélida de las 
medias noches o los medios días...

Sólo puedo,
sólo puedo dejar que el tiempo me arrastre

a voluntad y arroje mi cuerpo
como una bola de papel.

Ya no.
Ni lo cuento.
Ni lo creo.
No lo ajusto ni rodeo.
Ni lo veo. Ni lo siento.
Ni lo plasmo en mi muñeca
como una cadena menos dolorosa
que esta ilusión de ambigua libertad.

Desvarío.
Reconozco que la única pausa
será cuando el cuerpo
no seas más que un arrugado
papel y yo:
Palabras nunca escritas
en el.

Cielo.

Eres cielo.
Deja que la brisa
te quite la gripe, la calentura
que te dio el mundo, que no
quiero que seas tormenta
ni que lluevas más.
- Aunque si fueses rocío
sobre mi en la madrugada
no estaría mal -

Descansa,
mucho, pero tampoco tanto:
Lo suficiente, que te extraño.
Descansa,
mucho, pero tampoco tanto
como para sólo poderte ver de noche,
que de día en sol abrigas
los campos de quienes
te ven (y yo incluído):
Que yo soy pasto y tierra
y flores y animales y todo
lo que esté por debajo
de tu cielo.